Locke le da prioridad al pensamiento sobre el lenguaje: la significatividad de las palabras se deriva así de la de las ideas. Esta prioridad es no sólo analítica, explicándose el significado de las palabras a partir del de las ideas, sino también ontológica ya que el pensamiento puede existir sin lenguaje, pero no al revés. Se puede caracterizar esta concepción mentalista del lenguaje con: a) la prioridad ontológica del pensamiento y
b) el internismo del contenido.
La semántica del papel conceptual de Harman también le da prioridad al contenido del pensamiento sobre el significado del lenguaje público: «La semántica del rol conceptual asevera que una explicación del contenido de los pensamientos es más básica que una explicación del significado comunicado y de la significación de los actos de habla».
Gilbert Harman defiende que el uso de los símbolos que determina su contenido es el del pensamiento y el del cálculo y no su uso en la comunicación. «La semántica del rol conceptual puede verse como una versión de la teoría de que el significado es el uso, donde el uso básico de los símbolos se considera que está en el cálculo, no en la comunicación, y donde los conceptos se consideran como símbolos en un "lenguaje del pensamiento". Si el pensamiento es semejante a hablar con uno mismo, es la suerte de habla incluida en resolver algún cálculo, no la suerte de habla incluida en la comunicación. Pensar no es comunicarse con uno mismo».
Harman mantiene que el significado de una proferencia depende del carácter representacional de la oración interna correspondiente. El lenguaje del pensamiento es así nuestra lengua nativa: Harman suscribe así la teoría representacional de la mente. No se da el problema de explicar el significado de los objetos mentales porque no tienen significado sino que son contenidos: «Los conceptos y otros aspectos de la representación mental tienen contenido pero no (normalmente) significado (a menos que sean también expresiones en un lenguaje usado en la comunicación). No diríamos normalmente que el concepto de rojez que alguien tiene significaba algo de la manera en que la palabra "rojo" en castellano hacía lo propio».
Fodor defiende la existencia de un lenguaje del pensamiento con tres líneas argumentativas.
a) Necesidad de representación mental para la computación. Así, las decisiones sólo se explican bien con computación y ésta presupone representación donde efectuar el cálculo. El sistema representacional comparte características con un lenguaje: la capacidad de generar infinitos enunciados o productividad y el que ambos presuponen propiedades semánticas como verdad y referencia. La tarea de una teoría de la mente es la de describir el lenguaje del pensamiento.
b) Necesidad de representación mental para el aprendizaje. El aprendizaje es una extrapolación inductiva que precisa de una representación para valorar hipótesis alternativas: sin representación en la cual computar opciones no se puede explicar el aprendizaje. El lenguaje natural no puede servir de base representacional para la computación porque su aprendizaje es ya un caso particular de aprendizaje que precisa de computación.
c) Necesidad de representación mental para la percepción. Ésta se entiende como aprendizaje de la resolución del problema de prever sensaciones futuras a partir de pasadas y presentes: representación, hipótesis, confirmación, todo dentro de un enfoque empírico.
Un cordial saludo,
Luis Ledo.
